¿Quién se cree el gobernador Gavin Newsom para decirme que tengo que quedarme en casa? A lo largo y ancho de California, varios residentes se enfurecieron al saber de la nueva orden de quedarse en casa del mandatario estatal.
Cientos de personas se reunieron en la ciudad de Huntington Beach el sábado pasado para protestar en contra de la orden, la cual prohíbe viajes y actividades no esenciales entre las 10 p.m. y 5 a.m. Una manifestación también se realizó en Fresno, pero más chica, con alrededor de 50 personas presentes.
Hasta algunas autoridades han dicho que no van a enforzar la orden.
El hecho de que Newsom asistiera a una fiesta en el restaurante French Laundry, algo que va en contra de las pautas de salud de su propio gobierno, es tan solo una razón porque algunos funcionarios siguen indecisos de aceptar esta nueva restricción. Mientras que para otros, tan sólo la orden por sí sola los molesta.
.@Bob_Wachter on @GavinNewsom French Laundry-gate: "It was a mistake ... but we're not doing this for him, we are doing this for us, so we don't kill our loved ones and can open the economy at some point"
— Marisa Lagos (@mlagos) 20 de noviembre de 2020
Marisa Lagos, la corresponsal de política de KQED compartió a través de Twitter partes de lo que el Dr. Robert Wachter, director de la facultad de medicina de UCSF, dijo a KQED Newsroom al respecto la presencia del gobernador Gavin Newsom en una fiesta la semana pasada: "Era un error…no estamos haciendo esto por él, lo estamos haciendo por nosotros mismos, para que no matemos a nuestros seres queridos y que la economía pueda reabrir de nuevo en el futuro cercano".
Otros líderes comunitarios señalan que la frase "toque de queda" no refleja lo que en verdad consiste la orden, ya que existen varias excepciones. Según ellos, el gobierno estatal debe de mejorar la manera en que presenta su mensaje.
Jon Jacobo es uno de los líderes de la iniciativa comunitaria 'Latino Task Force' de San Francisco, la cual está ayudando a contener la pandemia dentro de la comunidad Latina.
"La Ciudad y el Estado a veces enfrentan este reto, poder comunicar sus planes de manera que las personas normales entiendan", dijo Jacobo. "En verdad, no es como si la ciudad fuera a reclutar a un equipo especial para poner orden".
Durante una rueda de prensa el pasado 16 de noviembre, Newsom dijo repetidamente que estaba considerando un "toque de queda" pero los comunicados del Estado que fueron publicados después del anuncio usaban la frase "orden limitada de quedarse en casa".
"El mensaje debe de ser claro", dijo Jacobo.
La orden de quedarse en casa estará vigente hasta diciembre 21, pero existe la posibilidad de que sea extendida. Personas que violan la orden podrán ser multados o hasta enfrentar cargos menores mientras que comercios que no cumplan podrían hasta perder su permiso de negocio.
Para ser más claros, la orden tiene muchas excepciones:
- Las personas todavía pueden ir de compras al supermercado o a la farmacia y también realizar actividades al exterior, siempre y cuando estén solos o acompañados por personas que vivan en el mismo domicilio, como salir a correr o sacar a caminar a su mascota.
- Los restaurantes pueden permanecer abiertos después de las 10 p.m. para atender órdenes de pedidos a domicilio.
- Los trabajadores pueden ir o regresar de sus lugares de trabajo.
- La orden no afecta a trabajadores e infraestructura que el Estado considera "esencial", lo que incluye cuidado de salud, trabajadores de emergencia, industrias alimenticias y agrícolas, los sectores de drenaje y agua, transporte, energía, comunicaciones, gobierno, manufactura y servicios financieros.
- Además, la orden no aplica a cualquier persona sin techo.
El senador estatal Scott Weiner (D-San Francisco) dice que la manera más precisa para entender la orden es que es una forma de "restringir reuniones".
"Como lo veo yo, tenemos un problema en el estado con fiestas que ocurren tarde de noche. Esta medida está diseñada para prevenir esto", dijo él. "No es un verdadero toque de queda".
La nueva orden propone reducir el impacto de la reciente ola de contagios de coronavirus. En California, el promedio diario de casos nuevos por todo el estado ha llegado a más de 11,450 contagios, lo que representa un aumento de casi 105% de lo que era hace dos semanas, según cifras presentadas por Los Angeles Times.

