Han pasado 24 años desde que una mujer residente de San Francisco vio por última vez a sus hijos mayores en Guatemala.
“Daría todo para ver a mis hijos”, dijo la mujer, quien trabaja limpiando casas. Ahora tiene un hijo pequeño aquí en California, pero por ser indocumentada corre el riesgo de no poder volver a entrar en los EE.UU. si alguna vez viaja a Guatemala. (KQED no revela el nombre de la mujer porque teme ser detenida o deportada si se identifica públicamente debido a su situación migratoria).
“En todo este tiempo aquí, nunca he visto cómo resolver mi situación”, dijo. “Cuando quieres ver a los que amas otra vez, harás lo que sea”.
Y, por desgracia, su desesperación la convirtió en blanco de estafadores, según contó.
Miedo e incertidumbre
Mientras navegaba por Facebook en 2023, vio una publicación de un hombre que decía ser un exitoso abogado de inmigración, con experiencia en casos complicados como el suyo. Después de enviarle un mensaje, “él me prometió que podría darme la residencia permanente en tres meses”, dijo.
A cambio, ella le envió sus documentos personales y 500 dólares mediante un giro postal. Pero cuando intentó ponerse en contacto con el bufete de abogados de California donde el hombre decía trabajar, le dijeron que no era empleado de allí.
Cuando un amigo de la familia sugirió que le pidieran al hombre su licencia de abogado, “fue entonces cuando se puso muy a la defensiva y no paraba de preguntarme por qué quería eso”, dijo. “Después de esa llamada, me bloqueó”.
Fue entonces cuando se dio cuenta: “Fingió ser abogado y me estafó”.
La experiencia de esta mujer no es única. Cada año, familias inmigrantes de toda California caen víctimas de personas que se hacen pasar por abogados de inmigración, y la gresiva política de deportación del presidente Donald Trump ha llevado a muchos miembros de la comunidad indocumentada a buscar desesperadamente cualquier tipo de ayuda legal.
Las autoridades estatales piden ahora a la población que esté muy alerta ante posibles fraudes en este tenso entorno.
“Las familias en todo el país están experimentando miedo e incertidumbre como resultado de la agenda inhumana del presidente Trump en materia de inmigración, y los estafadores están prestando atención”, dijo el fiscal general Rob Bonta en un comunicado publicado el 27 de julio.
Siga leyendo para saber qué debe saber sobre el fraude migratorio y cómo detectar una posible estafa.
Tipos de fraude migratorio a los que hay que tener cuidado
Cuando se busca ayuda legal para un caso de inmigración, el fraude puede ocurrir de diferentes maneras y puede ser perpetrado por diferentes tipos de personas:
Notarios que se hacen pasar por abogados: En EE.UU., alguien que es un “notario público”, o “notario”, no puede ofrecer asesoría legal o presentarse como un abogado.
En muchos países latinoamericanos, como México, Colombia y Argentina, quienes trabajan como notarios reciben formación como abogados. Esto significa que, en esos países, pueden preparar documentos legales importantes, como testamentos y contratos.
Pero en EE.UU., víctimas de estafas creen erróneamente que los notarios poseen esas mismas habilidades en el sistema legal de este país, donde las autoridades llaman este tipo de crimen “notario fraud.” Los notarios y los abogados son dos profesiones completamente diferentes en el sistema legal estadounidense. Vaya directamente a obtener más información sobre el fraude notarial.
Licencia legal inválida: Alguien que se formó como abogado en su país de origen pero no ha cumplido con los requisitos del sistema legal estadounidense no puede ofrecer servicios legales en esta nación.
En la mayoría de los casos el abogado que le represente debe tener una licencia de abogado del estado en el que se encuentra, pero en el caso de la ley de inmigración, su abogado puede tener licencia en cualquier estado o territorio de EE.UU. Sin embargo, debe estar certificado para ejercer la abogacía en EE.UU., no en otro país.
Fraude de identidad: Cuando una persona afirma ser un abogado con licencia sin tener ninguna formación jurídica profesional, o se hace pasar por otra persona que sí es abogado.
“Los servicios de inmigración no son algo que cualquiera pueda realizar”, afirmó Hugo Meza, fiscal adjunto del condado de Santa Clara. Durante años, los funcionarios del condado de Santa Clara han trabajado para identificar y detener a personas que afirman falsamente ser abogados de inmigración.
“Estos delincuentes a veces se quedan con todo el dinero y nunca prestan ningún servicio”, dijo. Pero lo que podría ser aún peor, dijo Meza, es cuando un estafador realmente presta un servicio legal, “y luego lo hace de manera incorrecta”.
Esto, dijo Meza, “realmente puede arruinar las posibilidades de alguien en un proceso legal complejo”.



