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Más de 400 mil inmigrantes, la mayoría de los cuales han vivido por mucho tiempo en los Estados Unidos, podrían perder sus amparos humanitarios y ser deportados a partir del próximo año, luego de que una corte de apelaciones fallará en favor del gobierno de Trump.
Con una decisión de 2-1, el panel de jueces de la Corte de Apelaciones del 9º Circuito en Pasadena revocó el fallo de un tribunal inferior el cual le había prohibido a las autoridades migratorias terminar el programa llamado Estatus de Protección Temporal (mejor conocido como TPS por sus siglas en inglés) para personas provenientes de El Salvador, Haití, Honduras, Nepal, Nicaragua y Sudán.
La demandante Cristina Morales es una beneficiara del TPS y es proveniente de El Salvador. Ella ha vivido casi toda su vida en los Estados Unidos. Sus dos hijos nacieron en ese país, incluyendo Crista Ramos de 16 años, quien es la demandante principal en el caso judicial Ramos v. Wolf.
Morales, quien es una asistente de enseñanza en San Pablo dice que le llegó por mensaje de texto la noticia de que el tribunal le había dado la razón al gobierno de Trump, esto mientras le leía un libro a sus alumnos de segundo grado a través de Zoom.
“Tenía que tragar mis sentimientos y seguir con la lección”, dice Morales de 39 años. “Me siento enojada, me siento frustrada…el miedo de ser separada de mi familia es tan real, es tan doloroso”.
Alrededor de 270 mil niños estadounidenses tienen padres con TPS, lo que permite que los beneficiarios se queden y trabajen en EE.UU., pero sin un camino a la ciudadanía.
Autoridades migratorias podrían anular los permisos de trabajos para quienes son originarios de El Salvador a partir del 5 de noviembre del 2021, según Ahilan Arulanantham, abogado de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (o ACLU por sus siglas en inglés). Agrega que inmigrantes de otros países afectados podrían perder su estatus a partir del 5 de marzo.

Estados Unidos ha ofrecido alivio durante tres décadas
El Congreso creó el TPS en 1990 para proveer alivio humanitario a inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos que no podían regresar a sus países de origen debido a que estos habían sido devastados por guerras o desastres naturales.
El secretario del Departamento de seguridad nacional elige cuáles países son elegibles para este amparo y puede extender este permiso luego de una revisión regular cada 6 a 18 meses.
Inmigrantes de El Salvador, país cuya tasa de homicidios se perfila como una de las más altas del mundo, han sido elegibles por casi 20 años.
Desde el 2017, el gobierno de Trump ha anunciado una serie de anulaciones para el TPS insistiendo que este tipo de protección migratoria ya no era necesaria. Debido a que las condiciones originales y terremotos que produjeron la necesidad para este amparo habían sido resueltos.
Funcionarios de la administración de Trump ya extendieron el amparo para quienes provienen de Somalia, Sudán del Sur, Siria y Yemen. Estos grupos representan alrededor del 2% de los beneficiarios actuales del TPS.

