No, no se despertó en medio del apocalipsis. El humo de los incendios forestales oscurece el cielo del Área de la Bahía y lo vuelve anaranjado

El horizonte de San Francisco desde el parque Dolores a las 9:30 a.m. el 9 de septiembre.  (Beth LaBerge/KQED)

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En los días de antaño, cuando la gente miraba a los cielos por cualquier presagio de destrucción, amanecer con un cielo teñido de color anaranjado con tan solo una pizca de luz que se filtra hasta el suelo habría sido suficiente para señalar el fin del mundo.

Actualmente, basta con eso, más incendios forestales masivos, una ola de calor extremo, apagones, aire sucio y un contagio mundial.

Aún al mediodía, de una manera siniestra, parecía que eran las primeras luces del amanecer. Pero si está pensando que esto es un signo del apocalipsis, este no es el caso.

Densas columnas de humo provocadas por varios grandes incendios forestales en varias partes del norte de California y hasta Oregón están tapando el sol, cubriendo el Área de la Bahía con una sombra anaranjada.

"Tenemos múltiples capas de nubes cerca de nuestra capa marina regular", dice Jan Null, una meteoróloga con el servicio climático Golden Gate. "Además, tenemos tres o cuatro capas diferentes de humo provenientes de una variedad de incendios tan lejanos como Oregón; algunos incendios al este de Chico."

Esas capas, las cuales cubren casi dos tercios de California, están filtrando la luz del sol y están compuestas de diferentes densidades de humo. "En ciertos casos, algunas de esas columnas están a 20 o 30 mil pies de donde originan debido al calor de estos incendios", dice Null.

Imagen de satélite compartida por Jan Null que demuestra las capas de humo que cubren gran parte de California.

Partículas de humo dispersan la luz azul, por lo que solo la luz amarilla, naranja y roja atraviesan, lo que está causando el peculiar matiz del cielo en este momento.

Null dice que estas condiciones podrían continuar por un par de días más.

"No nos espera una buena brisa marina que nos ayude a aclarar las capas más bajas", dice él. "Hasta que estos incendios más grandes estén contenidos, o veamos un cambio de vientos en lo alto, nos tocará despertar con estas mañanas amarillas".

El Servicio Meteorológico Nacional dice que hay una cantidad de humo sin precedentes en la atmósfera como consecuencia del número récord de acres que se están quemando a lo largo y ancho de California y el oeste del país.

La oficina del Servicio meteorológico nacional en el Área de la Bahía declaró a través de Twitter que, ‘A medida que los vientos se debilitan en el aire, la gravedad se convertirá en el principal transporte vertical del humo. El humo suspendido descenderá más cerca a la superficie y podría provocar cielos más oscuros y que empeore la calidad del aire hoy. Esto está más allá del alcance de nuestros modelos, ¡por lo que confiamos en sus informes!’

El humo se encuentra a una gran altura en el cielo. Sin embargo, en este momento la propia calidad del aire no es tan mala.

"Esta mañana, estamos viendo una calidad de aire por la mayor parte moderada", dijo Kristine Roselius, una vocera del Distrito de gestión de la calidad del aire del Área de la Bahía. "Pero a medida que avanza el día, eso se va ir deteriorando. Y esperamos una calidad de aire poco saludable, especialmente en el norte y este de la Bahía".

El incendio ‘North Complex Fire’ es uno de los principales contribuyentes del humo; ese incendio estalló cerca del lago Oroville en la Sierra Nevada el día de ayer y ha crecido a un nivel de mil acres cada 30 minutos, según Jake Cagle, el jefe de la sección de operaciones del incendio.

"Hemos tenido un comportamiento extremo del incendio y un crecimiento extremo", dijo Cagle.


Jon Brooks contribuyó a la publicación.

Este artículo fue traducido por el periodista, Carlos Cabrera-Lomelí.

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