Éxito o fracaso: Los californianos describen experiencias muy diferentes con las pruebas de covid-19

Un flebotomista toma una muestra de sangre de un pinchazo de dedo un servicio al caro en Bolinas el 22 de abril de 2020. Bolinas está intentando hacer las pruebas en toda la ciudad junto con un estudio de la UCSF, lo cual constituye uno de los primeros esfuerzos de este tipo en California. (Anne Wernikoff/CalMatters)

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Este es el nuevo iniciador de la conversación: ¿Le han realizado la prueba?

¿Ha sido difícil programar una cita? ¿Qué tan pronto obtuvo los resultados?

Mientras los californianos se apresuran a hacerse la prueba para asegurarse a sí mismos y a sus familias de que no son portadores del virus, muchos han manifestado frustraciones:

Citas a semanas de distancia. Pruebas rechazadas. Retrasos cada vez mayores para los resultados, y pruebas perdidas. Confusión acerca de qué seguro las cubrirá y qué seguro no las cubrirá.

Otros han tenido una experiencia prácticamente sin problemas—llegada y salida de un centro de pruebas en menos de 30 minutos y los resultados en un día o dos. Algunos incluso han optado por pagar más para una “prueba rápida” y obtuvieron resultados en una hora.

En una encuesta de CalMatters, 170 encuestados, desde los condados de Humboldt hasta San Diego, compartieron una gran cantidad de experiencias de pruebas de éxito o fracaso donde expresaban desde “¡es super fácil!” hasta “es un circo.”

La prueba del coronavirus en California ha sido un desafío desde el primer día. Desde el comienzo de la pandemia, la escasez de suministros permitió realizar pruebas muy limitadas y el estado estableció un objetivo modesto de 8,000 pruebas a fines de marzo. Desde entonces, las pruebas se expandieron, con un total mayor a 100,000 por día en el estado. Sin embargo, la demanda está presionando a la cadena de suministros, forzando al estado a volver a pensar en su estrategia.

Se espera que el Gob. Gavin Newsom anuncie un nuevo plan de pruebas el lunes.

“No hay suficientes máquinas ni equipamiento para satisfacer la actual necesidad nacional y mundial para las pruebas de diagnóstico,” dijo el Dr. David Witt, líder nacional de enfermedades infecciosas de Kaiser Permanente. “Dado el actual aumento de casos en curso, es altamente probable que las pruebas continúen siendo un desafío, el cual probablemente empeorará antes de mejorar”.

Mientras los suministros varían y los casos aumentan en las distintas comunidades, las prioridades de prueba pueden cambiar, dijo Witt.

Entre los encuestados en la encuesta de CalMatters, algunos informaron problemas técnicos que los forzaron a volver a un sitio en dos o más oportunidades antes de ser realmente testeados. Dos compañeros de cuarto de Fresno que pidieron al mismo tiempo realizarse una prueba en el mismo lugar obtuvieron citas con casi una semana de diferencia.

Carson Blaker de Los Ángeles estuvo sentado en su automóvil con las ventanillas levantadas durante una hora con 90 grados de calor, algo que le hubiera gustado haber sabido porque no tiene aire acondicionado. Los que no tienen automóvil dijeron que las pruebas llegando a pie pueden ser más difíciles de conseguir.

Miles Campbell de Woodland se enteró el 25 de junio que un compañero en el almacén del

supermercado en el que trabaja ha dado positivo para coronavirus. Él decidió hacerse la prueba porque vive con sus padres y no quiere exponerlos.

Aunque había escuchado que la prueba era gratuita, llamó a su seguro para cerciorarse de que no lo sorprendería una factura. Dijo que el representante le informó que únicamente le cubrirían el costo si la prueba fuera ordenada por su médico de cabecera.

Campbell, 23, no tiene médico de cabecera y no tenía síntomas; por lo tanto, encontrar un proveedor de atención médica que haga una receta para la prueba era un desafío.

Cuando le hicieron la prueba el 4 de julio, ya estaba hacía más de una semana en su período de cuarentena—todavía sin ir a trabajar y posiblemente exponiendo a sus padres.

“Definitivamente no creo que haya valido la pena. Voy a ir mañana a trabajar, mis 14 días han terminado, y todavía no tengo los resultados,” dijo el jueves pasado.

La historia de Campbell es también la de un “trabajador esencial,” que incluye a los empleados de la producción de alimentos y de las tiendas de comestibles. Aun así, no fue fácil para él acceder a una prueba. Los trabajadores esenciales, tengan o no síntomas, están en el “Nivel 1” de las pautas de prueba (en inglés) actuales del estado; eso significa que deberían tener prioridad.

Sherrie Totoki, 33, se hizo la prueba en San Francisco Community College. Le dijeron que tendría los resultados en dos o tres días, así que hizo planes para visitar a su hermana que recién había tenido un bebé en Los Ángeles. Luego de una semana sin tener resultados, le dijeron que el laboratorio nunca había recibido su prueba.

Ella dijo que cuando llegó a Los Ángeles se mantuvo alejada de su familia hasta que encontró un centro de atención urgente en Pasadena que ofrecía un nuevo tipo de prueba de diagnóstico, conocida como prueba de antígenos, diseñada para la detección rápida del virus.

Luego de una hora y de $125, obtuvo el resultado negativo. Ese mismo día más tarde, recibió un segundo mensaje con respecto a su prueba gratuita original en San Francisco donde le notificaban que habían encontrado su prueba. El resultado: negativo.

“Valió la pena porque quería conocer a mi sobrino, pero perdí mucho tiempo intentando que me hagan la prueba,” dijo Totoki.

Para Andy Lagomarsino de Stockton de 74 años, esperar los resultados no fue el problema— el problema fue la confusión en cuanto a cómo iniciar la prueba. Dijo que manejó hasta Sutter Gould Medical Foundation a fines de junio. Le indicaron que condujera hasta un estacionamiento y que llamara al número del puesto de estacionamiento para recibir más instrucciones. No se requería una cita; parecía bastante fácil, dijo.

Según Lagomarsino, estuvo más de una hora llamando por teléfono, pero nunca logró que nadie responda. Se fue y volvió el segundo día. Luego el tercero. “Eventualmente me hicieron la prueba, pero tuve que armar un gran escándalo,” dijo. “Procurar que me hagan la prueba fue el circo más grande”.

Sus resultados estuvieron al día siguiente.

Con el propósito de mejorar las pruebas, California ha establecido un sistema de más de 1,000 sitios de pruebas públicos y privados. El estado también puso en funcionamiento un sitio Web de información sobre las pruebas, donde la gente puede encontrar los lugares de realización de pruebas más cercanos. Muchos residentes aprovecharon la oportunidad, aunque solamente fuera para estar tranquilos. En la encuesta de CalMatters, el 84% de los encuestados dijeron que buscaban hacerse las pruebas a pesar de que no tenían síntomas.

California, junto con el resto del país, nuevamente está experimentando una escasez de los suministros necesarios para las pruebas, en consecuencia se producen la cancelación de citas, el cierre de sitios de pruebas y esperas más largas para los resultados.

El 4 de julio, los funcionarios de salud pública les pidieron a los laboratorios e California que prioricen a los pacientes con síntomas y a aquellos que están en los hospitales, hogares para adultos mayores o prisiones.

“Este es un momento interesante,” dijo Newsom durante una conferencia de prensa la semana pasada. “Hay algunos problemas con la cadena de suministros y, al mismo tiempo, estamos haciendo una cantidad récord de pruebas”.

En un adelanto de su próximo anuncio, Newsom dijo que el estado está buscando aumentar las pruebas en los hospitales y laboratorios locales.

Pero algunos de esos sistemas también han expresado preocupaciones. En UC Davis Health dijeron que no tienen suficientes kits para ayudar con las pruebas fuera de este sistema. Las pruebas para sus propios pacientes y sus empleados continuarán de la misma manera. En Sutter Health en el norte de California dijeron que también están buscando suministros de varios proveedores.

En Kaiser Permanente dijeron que están trabajando por una meta de 20,000 pruebas por día. “Sin embargo, seguimos preocupados por la disponibilidad de los suministros necesarios para las pruebas en las próximas semanas y en los próximos meses,” dijo Witt.

Newsom declaró que no quiere que la escasez y los retrasos disuadan a la gente de buscar hacerse las pruebas.

“Mire, si tiene síntomas, si está en una categoría de alto riesgo…le alentamos a que se haga la prueba, no se desanime en algunos casos por algunas de estas demoras,” dijo. “Sepa que tenemos un equipo trabajando horas extra para esto”.

La cobertura de atención médica de CalMatters está apoyada por una subvención por parte de la Fundación Blue Shield de California.

Este es el nuevo iniciador de la conversación: ¿Le han realizado la prueba?

¿Ha sido difícil programar una cita? ¿Qué tan pronto obtuvo los resultados?

Mientras los californianos se apresuran a hacerse la prueba para asegurarse a sí mismos y a sus familias de que no son portadores del virus, muchos han manifestado frustraciones:

Citas a semanas de distancia. Pruebas rechazadas. Retrasos cada vez mayores para los resultados, y pruebas perdidas. Confusión acerca de qué seguro las cubrirá y qué seguro no las cubrirá.

Otros han tenido una experiencia prácticamente sin problemas—llegada y salida de un centro de pruebas en menos de 30 minutos y los resultados en un día o dos. Algunos incluso han optado por pagar más para una “prueba rápida” y obtuvieron resultados en una hora.

En una encuesta de CalMatters, 170 encuestados, desde los condados de Humboldt hasta San Diego, compartieron una gran cantidad de experiencias de pruebas de éxito o fracaso donde expresaban desde “¡es super fácil!” hasta “es un circo.”

La prueba del coronavirus en California ha sido un desafío desde el primer día. Desde el comienzo de la pandemia, la escasez de suministros permitió realizar pruebas muy limitadas y el estado estableció un objetivo modesto de 8,000 pruebas a fines de marzo. Desde entonces, las pruebas se expandieron, con un total mayor a 100,000 por día en el estado. Sin embargo, la demanda está presionando a la cadena de suministros, forzando al estado a volver a pensar en su estrategia.

Se espera que el Gob. Gavin Newsom anuncie un nuevo plan de pruebas el lunes.

“No hay suficientes máquinas ni equipamiento para satisfacer la actual necesidad nacional y mundial para las pruebas de diagnóstico,” dijo el Dr. David Witt, líder nacional de enfermedades infecciosas de Kaiser Permanente. “Dado el actual aumento de casos en curso, es altamente probable que las pruebas continúen siendo un desafío, el cual probablemente empeorará antes de mejorar”.

Mientras los suministros varían y los casos aumentan en las distintas comunidades, las prioridades de prueba pueden cambiar, dijo Witt.

Entre los encuestados en la encuesta de CalMatters, algunos informaron problemas técnicos que los forzaron a volver a un sitio en dos o más oportunidades antes de ser realmente testeados. Dos compañeros de cuarto de Fresno que pidieron al mismo tiempo realizarse una prueba en el mismo lugar obtuvieron citas con casi una semana de diferencia.

Carson Blaker de Los Ángeles estuvo sentado en su automóvil con las ventanillas levantadas durante una hora con 90 grados de calor, algo que le hubiera gustado haber sabido porque no tiene aire acondicionado. Los que no tienen automóvil dijeron que las pruebas llegando a pie pueden ser más difíciles de conseguir.

Miles Campbell de Woodland se enteró el 25 de junio que un compañero en el almacén del

supermercado en el que trabaja ha dado positivo para coronavirus. Él decidió hacerse la prueba porque vive con sus padres y no quiere exponerlos.

Aunque había escuchado que la prueba era gratuita, llamó a su seguro para cerciorarse de que no lo sorprendería una factura. Dijo que el representante le informó que únicamente le cubrirían el costo si la prueba fuera ordenada por su médico de cabecera.

Campbell, 23, no tiene médico de cabecera y no tenía síntomas; por lo tanto, encontrar un proveedor de atención médica que haga una receta para la prueba era un desafío.

Cuando le hicieron la prueba el 4 de julio, ya estaba hacía más de una semana en su período de cuarentena—todavía sin ir a trabajar y posiblemente exponiendo a sus padres.

“Definitivamente no creo que haya valido la pena. Voy a ir mañana a trabajar, mis 14 días han terminado, y todavía no tengo los resultados,” dijo el jueves pasado.

La historia de Campbell es también la de un “trabajador esencial,” que incluye a los empleados de la producción de alimentos y de las tiendas de comestibles. Aun así, no fue fácil para él acceder a una prueba. Los trabajadores esenciales, tengan o no síntomas, están en el “Nivel 1” de las pautas de prueba actuales del estado; eso significa que deberían tener prioridad.

Sherrie Totoki, 33, se hizo la prueba en San Francisco Community College. Le dijeron que tendría los resultados en dos o tres días, así que hizo planes para visitar a su hermana que recién había tenido un bebé en Los Ángeles. Luego de una semana sin tener resultados, le dijeron que el laboratorio nunca había recibido su prueba.

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Ella dijo que cuando llegó a Los Ángeles se mantuvo alejada de su familia hasta que encontró un centro de atención urgente en Pasadena que ofrecía un nuevo tipo de prueba de diagnóstico, conocida como prueba de antígenos, diseñada para la detección rápida del virus.

Luego de una hora y de $125, obtuvo el resultado negativo. Ese mismo día más tarde, recibió un segundo mensaje con respecto a su prueba gratuita original en San Francisco donde le notificaban que habían encontrado su prueba. El resultado: negativo.

“Valió la pena porque quería conocer a mi sobrino, pero perdí mucho tiempo intentando que me hagan la prueba,” dijo Totoki.

Para Andy Lagomarsino de Stockton de 74 años, esperar los resultados no fue el problema— el problema fue la confusión en cuanto a cómo iniciar la prueba. Dijo que manejó hasta Sutter Gould Medical Foundation a fines de junio. Le indicaron que condujera hasta un estacionamiento y que llamara al número del puesto de estacionamiento para recibir más instrucciones. No se requería una cita; parecía bastante fácil, dijo.

Según Lagomarsino, estuvo más de una hora llamando por teléfono, pero nunca logró que nadie responda. Se fue y volvió el segundo día. Luego el tercero. “Eventualmente me hicieron la prueba, pero tuve que armar un gran escándalo,” dijo. “Procurar que me hagan la prueba fue el circo más grande”.

Sus resultados estuvieron al día siguiente.

Con el propósito de mejorar las pruebas, California ha establecido un sistema de más de 1,000 sitios de pruebas públicos y privados. El estado también puso en funcionamiento un sitio Web de información sobre las pruebas (o este mapa de KQED), donde la gente puede encontrar los lugares de realización de pruebas más cercanos. Muchos residentes aprovecharon la oportunidad, aunque solamente fuera para estar tranquilos. En la encuesta de CalMatters, el 84% de los encuestados dijeron que buscaban hacerse las pruebas a pesar de que no tenían síntomas.

California, junto con el resto del país, nuevamente está experimentando una escasez de los suministros necesarios para las pruebas, en consecuencia se producen la cancelación de citas, el cierre de sitios de pruebas (en inglés) y esperas más largas para los resultados.

El 4 de julio, los funcionarios de salud pública les pidieron a los laboratorios e California que prioricen a los pacientes con síntomas y a aquellos que están en los hospitales, hogares para adultos mayores o prisiones.

“Este es un momento interesante,” dijo Newsom durante una conferencia de prensa la semana pasada. “Hay algunos problemas con la cadena de suministros y, al mismo tiempo, estamos haciendo una cantidad récord de pruebas”.

En un adelanto de su próximo anuncio, Newsom dijo que el estado está buscando aumentar las pruebas en los hospitales y laboratorios locales.

Pero algunos de esos sistemas también han expresado preocupaciones. En UC Davis Health dijeron que no tienen suficientes kits para ayudar con las pruebas fuera de este sistema. Las pruebas para sus propios pacientes y sus empleados continuarán de la misma manera. En Sutter Health en el norte de California dijeron que también están buscando suministros de varios proveedores.

En Kaiser Permanente dijeron que están trabajando por una meta de 20,000 pruebas por día. “Sin embargo, seguimos preocupados por la disponibilidad de los suministros necesarios para las pruebas en las próximas semanas y en los próximos meses,” dijo Witt.

Newsom declaró que no quiere que la escasez y los retrasos disuadan a la gente de buscar hacerse las pruebas.

“Mire, si tiene síntomas, si está en una categoría de alto riesgo…le alentamos a que se haga la prueba, no se desanime en algunos casos por algunas de estas demoras,” dijo. “Sepa que tenemos un equipo trabajando horas extra para esto”.

La cobertura de atención médica de CalMatters está apoyada por una subvención por parte de la Fundación Blue Shield de California.


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