Jeremy Puckett pasó 18 años en prisión por un crimen que no cometió. Fue exonerado y salió libre en Sacramento el 13 de marzo de 2020, pocos días antes de que el gobernador Gavin Newsom emitiera la orden de quedarse en casa.
"Estoy feliz de estar en casa, absolutamente," dijo Puckett. "Pero en realidad no hay mucho que hacer debido a la orden."
Puckett fue arrestado, acusado de un robo y asesinato, y sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional en el 2002. Pero en el transcurso de los últimos seis años, la organización Proyecto de Inocencia del Norte de California ayudó a exponer numerosos problemas con el enjuiciamiento de Puckett que nunca se presentaron al jurado, incluyendo una coartada, una retractación del autor que originalmente implicó a Puckett y evidencia significativa que incluyó 700 páginas de materiales que el gobierno no presentó.
Aunque se encuentra feliz de estar en casa con su familia en Sacramento, Puckett ha entrado en un mundo muy diferente al que había imaginado hace unos meses. El coronavirus ha planteado desafíos imprevistos, tanto para él como para las muchas personas que conoce que todavía permanecen tras las rejas.
"He estado lidiando con problemas para obtener mi tarjeta del seguro social, mi licencia de conducir y mi identificación," dijo.
Pero sobre todo, Puckett mencionó que está preocupado por la seguridad de las personas que aún están tras las rejas, incluyendo a su hijo, que actualmente está en cuarentena en la cárcel del condado.
Aunque la cuarentena de su hijo fue una medida de prevención causada por una fiebre de su compañero de celda, Puckett continue preocupado porque no ha tenido noticias de él en más de una semana.
Puckett dijo que se mantiene en contacto con sus amigos que aún están en prisión, algunos de los cuales han compartido sus preocupaciones. Desde la pérdida del acceso a las bibliotecas donde pueden leer textos de leyes, los cuales son cruciales para las personas encarceladas que están peleando sus propios casos judiciales, hasta ver a algunos guardias que no usan mascarillas.
