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Election 2012: Guía de Propuestas en California

Una producción de KQED News y The California Report

Propuesta 37

Etiquetas sobre alimentos de ingeniería genética

David McNew/Getty Images

De un Vistazo

  • La Propuesta 37 requiere que lleven etiqueta todos los alimentos que han sido elaborados por ingeniería genética, y todo alimento procesado que tenga ingredientes elaborados por ingeniería genética.
  • Alimentos elaborados por ingeniería genética no pueden llevar etiqueta con la palabra "natural", un término que actualmente no está reglamentado.
  • Quedan exentos ciertos productos, incluyendo: bebidas alcohólicas, alimentos preparados, medicamentos y alimento para animales.
  • Impacto sobre el presupuesto: La Oficina de Análisis Legislativo calcula que la Propuesta 37 costaría hasta un millón de dólares por las inspecciones que realizaría el Departamento de Inspecciones para la Salud Pública estatal.

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Como consumidores, hemos estado comiendo alimentos de ingeniería genética desde 1994. La mayoría de las modificaciones genéticas ocurren con las semillas para facilitar su crecimiento en condiciones adversas, para que maduren más rápido o resistan insectos o herbicidas.

En el 2011, el 88 por ciento de todo el maíz y el 94 por ciento de toda la soja producidos en los Estados Unidos se cultivaron de semillas de ingeniería genética, según el Departamento de Agricultura federal. Otros cultivos con ingeniería genética son la colza, la remolacha azucarera y el calabacín.

¿Qué cambia con la Propuesta 37?

Actualmente, los consumidores no saben cuáles son los alimentos que han sido elaborados por ingeniería genética. Bajo la Propuesta 37, todo alimento elaborado por ingeniería genética, o que tenga ingredientes así elaborados, llevará etiqueta.

Las excepciones

La medida exime las bebidas alcohólicas, los medicamentos, la comida que sirven los restaurantes, el alimento para mascotas y animales que comen alimentos elaborados por ingeniería genética. Por ende, la leche y la carne de las vacas que comen maíz elaborado por ingeniería genética no llevarían etiqueta, pero sí la llevaría la leche de soja extraída de soja elaborada por ingeniería genética. Los alimentos orgánicos, ya que no deben ser elaborados por ingeniería genética, tampoco llevarían etiqueta.

¿En quiénes recae la responsabilidad?

En los mercaderes, tales como los supermercados. Estarían obligados a poner etiqueta sobre alimentos al mayor y verduras. Para cada producto que no lleve etiqueta, los mercaderes recibirían una declaración jurada del proveedor del producto o recibirían certificación independiente.

Opiniones médicas

Hay más de 40 países en los que los alimentos elaborados por ingeniería genética llevan etiquetas, incluyendo todas las naciones de la Unión Europea, la India y la China. Los Estados Unidos no. La Administración de Alimentos y Drogas y la Organización Mundial de la Salud indican que los alimentos elaborados por ingeniería genética no presentan cuadros negativos. La American Medical Association concuerda que así indica la investigación actual, pero quisiera ver más pruebas.

Los Argumentos a Favor y en Contra:

Los que están a favor dicen...

Que hace mucha falta estudios independientes revisados por expertos sobre el efecto que surten los alimentos elaborados por ingeniería genética sobre la salud humana, y por ende, hay que ponerles etiquetas a tales alimentos. Los consumidores tienen el derecho a saber cómo se producen sus alimentos.

Los importantes donantes incluyen el Organic Consumers Fund, Dr. Bronner's Magic Soaps y Nature's Path Foods, los cuales habían recaudado $3,9 millones para fines de septiembre.

Los que están en contra dicen...

Que las personas en busca de alimentos elaborados sin ingeniería genética pueden comer alimentos orgánicos. Algunas organizaciones científicas indican que poner etiquetas es una táctica para infundir el miedo. Afirman que la ingeniería genética es una herramienta que puede ayudar a combatir el hambre y ahuyentar los insectos.

Las empresas también advierten que la medida podría resultar en precios más altos para alimentos, ya que pasarán el costo de cumplir con la ley al consumidor.

La lista de opositores incluye a muchas grandes corporaciones de alimentos, tales como PepsiCo, Coca-Cola, Kellogg, General Mills, Sara Lee, Kraft y Nestlé. Monsanto, un importante productor de semillas elaboradas por ingeniería genética, es el mayor donante opositor. En total, los opositores habían recaudado unos $32,5 millones para fines de septiembre.