 |
 |
La Escaza Dental Afecta A Las Comunidades
por David Minkow,
The California Report
La Clínica de Tolosa tiene todo lo que necesita excepto una cosa,
un dentista de tiempo completo.
Patrocinada por subvenciones del estado, del gobierno federal y de fundaciones,
así como con el apoyo de la comunidad, la clínica está
localizada en Paso Robles en un espacio donado por el condado de San Luis
Obispo. La clínica sin fines lucrativos abre sus puertas al público
este mes. De acuerdo con Joseph Mercardante director asociado de la mesa
directiva, mientras no se encuentre a la persona indicada para el puesto
de dentista de tiempo completo, tendrán que trabajar en la clínica
dentistas locales a tiempo parcial, algunos de los cuales ya han donado
$25,000 en equipo dental.
"Necesitamos encontrar un dentista al cual le encante trabajar con
niños, que le guste el trabajo de salud pública y de preferencia
que hable Español," comenta Mercardante, señalando
el porcentaje alto de familias Latinas en esta región sembradora
de uva.
Mercardante confía que la clínica pronto encontrará
a un dentista de tiempo completo, ya sea por medio de una nueva ley estatal
que permite otorgar licencias a dentistas de otros estados en base a sus
credenciales o este verano del grupo de graduados de la escuela odontológica.
Pero la competencia por dentistas es grave. De acuerdo a un estudio hecho
en el 2001 conducido por investigadores de the Universidad de California,
San Francisco (UCSF), existe una escasez de dentistas en un 20% de las
comunidades de California.
"Las clínicas en las comunidades menos servidas tienen vacantes,
pero los dentistas no pueden costear su llegada ahí por estar terminando
de pagar sus préstamos," dice Lia Margolis de Latino Coalition
for a Healthy California. "Es difícil encontrar dentistas
que trabajen por la tarifa de reembolso que ofrece Denti-Cal o Healthy
Families (el programa estatal de seguro dental infantil)."
Por esta razón su coalición trabajó con el consejo
dental estatal para crear la propuesta ley, AB 982, un programa que perdona
las deudas de los préstamos de estudiantes firmado en Octubre por
el Gobernador Gray Davis. Los dentistas que se comprometan a trabajar
en comunidades menos servidas por un mínimo de tres años
podrían ver perdonadas hasta $105,000 de sus deudas de préstamos.
Ed Martínez, el director ejecutivo del San Ysidro Health Clinic
en el Condado de San Diego, le da crédito al reporte del Cirujano
General del año 2000 sobre salud oral por haber señalado
el hecho que los Hispanos tienen mayor probabilidad de padecer la caries
dental sin atención de un dentista comparado al resto de los Americanos.
Indica que esto se debe a una variedad de factores, incluyendo acceso
a un seguro dental, fluorización y educación, agravandose
aún mas por el hecho que de 500 clínicas comunitarias que
hay en el estado, solo 150 tienen un programa de odontología.
"Y todas estas clínicas comunitarias están teniendo
problemas reclutando dentistas, explica.
Martínez atribuye parte de este problema a una escasez general
de dentistas, ya que es mayor el número de dentistas que se retiran
anualmente que los que se gradúan de la escuela de odontología.
Más agrega que también es sobre quienes son los que se están
graduando de la escuela de odontología.
"Los dentistas que provienen de grupos minoritarios tienden a seleccionar
comunidades minoritarias en que trabajar, pero como el cinco por ciento
de los graduados de la escuela odontológica representan la combinación
de todos los grupos minoritarios, entonces es muy difícil para
las clínicas reclutar dentistas," dice Martínez. "Es
una gran preocupación, porque después de los asuntos del
seguro, el idioma es la próxima barrera previniendo el acceso al
tratamiento dental."
De acuerdo con Martínez, un problema en particular es el tratamiento
dental para niños, con solo 400 dentistas pediatras en todo el
estado. En años pasados, su clínica evaluaba las necesidades
dentales en la comunidad para niños menores de 5 años y
encontró que el 69 por ciento tenían enfermedades dentales
que no habían sido tratadas. Martínez agrega "a la
mayoría de estos niños nunca les toca visitar un dentista".
Marvin Marcus, presidente de la Division of Public Health and Community
Dentistry en la Escuela de Odontología de la Universidad de California,
Los Angeles, hizo un estudio sobre la familias de inmigrantes de la parte
norteste del Valle San Fernando y encontró que de esas personas
que habían visto un dentista durante el último año,
10 por ciento habían viajado a México por su tratamiento
dental.
"Es que no hay suficientes dentistas que hablan Español y
que entienden la cultura," observa Marcus. Explica que a las escuelas
de odontología del estado se les dificulta reclutar Latinos porque
la competencia es muy reñida y debido Proposición 209 la
cual previene el uso de descendencia étnica como criterio de admisión.
"Es necesario desarrollar más dentistas Hispanos."
Uno de estos dentistas es Alma Sánchez.
Después de haberse graduado de la escuela de odontología
en UCSF, Sánchez fue a trabajar para el Family Healthcare Network
(FHCN) en una clínica en Orosi, 14 millas de Visalia, su municipio
de origen. Ella nos informa que el 90 por ciento de sus pacientes hablan
solo Español.
"Si el dentista no habla Español, puede ser un reto para los
pacientes pedir información o hacer preguntas," explica Sánchez,
quien calcula que de los 80 estudiantes que se graduaron en su clase en
la escuela de odontología talvez solo seis dominan el Español.
Mas sin embargo, ella pudo persuadir a dos de sus compañeros de
clase quienes hablan el Español "lo suficiente como para arreglárselas"
a que vinieran al Condado de Tulare a reunirse con ella en FHCN. Sánchez
les informó sobre un programa estatal de asistencia para el pago
de préstamos de estudiantes en el cual se les cubriría en
dos años $50,000 de sus préstamos. El estímulo principal
fue ese, pero también les enfatizó que el Central Valley
es donde sus servicios son más necesitados.
"En muchos sitios, si acabas a graduarse de la escuela odontologica
harás más higiene dental que odontología. Pero no
fuimos a la escuela de odontología por tanto tiempo para solo limpiar
dientes," asegura Sánchez. "Las escuelas odontologicas
necesitan informar a los estudiantes que sus aptitudes serán de
mejor uso en áreas donde existe una demanda por los dentistas.
Tenemos gente esperando hasta un mes para obtener una cita."
Sánchez dice que ella planea quedarse en el área porque
tiene lazos familiares, pero duda que sus compañeros de clase se
queden en Central Valley más allá de los términos
del programa del pago de préstamos.
La clave del éxito de estos programas es conseguir que los dentistas
hagan un compromiso de largo plazo con las comunidades menos servidas,
expresa Ariane Terlet, directora del departamento de odontología
en La Clínica de la Raza en Oakland. "Espero que la gente
descubra que las clínicas comunitarias son sitios muy buenos para
trabajar. Porque necesitamos encontrar gente que quiera quedarse en salud
comunitaria."
Terlet, la cual es miembra del consejo dental estatal, dice que aunque
finalmente la legislatura estatal comienza a prestar atención a
la cuestión de acceso al tratamiento dental, se preocupa por los
posibles reducciones del presupuesto. "El estado necesita incrementar
las tarifas de reembolso, pero en vez de eso estamos considerando cortar
servicios."
Una buena noticia, Terlet cuenta que la Escuela de Odontología
de UCSF recientemente recibió una subvención de $1.3 millones
por parte de la Fundación Robert Wood Johnson para incrementar
el numero de estudiantes de grupos minoritarios y de bajos ingresos.
De acuerdo con Joseph Mercardante, esta es la misma fundación que
ayudó a patrocinar La Clínica de Tolosa en Paso Robles,
donde un buen paquete financiero aún no ha atraido a ese deseado
dentista.
"Ofrecemos el potencial de participar a largo plazo en un proyecto
muy emocionante con una organización sin fines lucrativos,"
y añadiendo dice que les gustaría construir una clínica
adicional en el mismo condado. Tal vez para entonces la primera clínica
ya tenga su dentista de tiempo completo.
Dental Shortage Affects Underserved Communities
by David Minkow,
The California Report
The Clínica de Tolosa has everything it needs except one thing:
a full-time dentist.
Funded by state, federal and foundation grants, along with community support,
the non-profit dental clinic in opens its door this month in Paso Robles
at a site donated by San Luis Obispo County. But according to steering
committee co-chair Joseph Mercardante, until the right person is found
the clinic will have to be staffed through part-time work from local dentists,
some of whom have already donated $25,000 in dental equipment.
"We need to find a general dentist who loves working with kids, enjoys
public health work and preferably speaks Spanish," the San Luis Obispo
dentist says, noting the high percentage of Latino families in this grape-growing
region.
Mercardante remains confident that the clinic will find a full-time dentist
soon, either through a new state law that allows licensing of out-of-state
dentists by credential or from this summers class of dental school
graduates.
But the competition for dentists is steep. About 20% of California communities
have a shortage of dentists, according to a 2001 study by researchers
at the University of California, San Francisco (UCSF).
"Clinics in underserved communities have openings, but dentists cant
afford to get there because theyre paying off their loans,"
says Lia Margolis of Latino Coalition for a Healthy California. "Its
hard to find dentists who will work for the reimbursement rates offered
by Denti-Cal or Healthy Families (the state childrens dental insurance
program)."
Thats why her coalition worked with the states dental board
to create AB 982, a loan forgiveness program signed by Governor Davis
in October. Dentists committing to work in underserved communities for
at least three years can get up to $105,000 of their loans forgiven.
Ed Martinez, executive director of the San Ysidro Health Clinic in San
Diego County, credits the Surgeon Generals Report on Oral Health
in 2000 with drawing attention to the fact that Hispanics are much more
likely to have untreated dental decay than the rest of Americans. He says
that this is due to a variety of factors, including access to insurance,
fluoridation and education, exacerbated by the fact that of the 500 community
health clinics in the state, only 150 have dental programs.
"And all of these community clinics are experiencing problems recruiting
dentists," he says.
Martinez attributes part of the problem to an overall shortage of dentists,
as more dentists retire each year than graduate from dental school. But
he says that its also who graduates from dental school.
"Dentists who are minorities tend to select minority communities
to work in, but because only about five percent of dental school graduates
are from all the minority groups combined, its very difficult for
community clinics to recruit dentists," Martinez says. "This
is a big concern because, after insurance issues, language is the next
biggest barrier to access of dental care."
A particular problem is dental care for young children, with only 400
pediatric dentists in the entire state, according to Martinez. A few years
ago, his clinic assessed the dental needs of kids under age 5 in the community
and found that 69 percent had untreated dental disease. "Most of
these children never get to see a dentist," he says.
Marvin Marcus, chair of the Division of Public Health and Community Dentistry
at the University of California, Los Angeles School of Dentistry, studied
immigrant families in the northeast portion of San Fernando Valley and
found that of those who had seen a dentist in the past year, 10 percent
had traveled to Mexico for their dental care.
"There just arent enough dentists who speak Spanish and understand
the culture," he says. He explains that the states dental schools
are having a hard time recruiting Latinos because of keen competition
and because Proposition 209 prevents ethnicity from being used as an admissions
criteria. "We need to develop more Hispanic dentists."
One such dentist is Alma Sanchez.
Upon graduation from the UCSF School of Dentistry, she went to work for
the Family Healthcare Network (FHCN) at a clinic in Orosi, 14 miles from
her hometown of Visalia. She says that about 90 percent of her patients
speak only Spanish.
"If a dentist doesnt speak Spanish, it can be a challenge for
patients to request information or ask questions," explains Sanchez,
who estimates that of the 80 students in her graduating class at dental
school only about six were fluent in Spanish.
Yet, she was able to entice two of her classmates who know "just
enough Spanish to get by" to come to Tulare County and join her at
FHCN. Sanchez told them about a state student loan repayment program where
they would get $50,000 in loans repaid over two years. That was the primary
incentive, but she also stressed that the Central Valley is where their
services were most needed.
"In many places, right out of dental school youre going to
be doing more dental hygiene than dentistry. But we didnt go to
dental school for so long just to clean teeth," she says. "Dental
schools need to make students aware that their skills are going to be
better utilized in areas where there is a huge demand for dentists. We
have people waiting at least a month to get an appointment."
Sanchez says she plans to stay because of her family ties, but doubts
that her classmates will remain in the Central Valley beyond the terms
of the loan repayment program.
The key to the success of such programs is to get dentists to make a long-term
commitment to the underserved communities, according to Ariane Terlet,
dental director at La Clinica de La Raza in Oakland. "Hopefully people
will discover that community clinics are a good place to work. Because
we need to find people who want to stay in community health."
A member of the state dental board, Terlet says that while the state legislature
is finally paying attention to access issues for dental care, she worries
about possible budget cuts. "The state needs to increase reimbursement
rates, but instead we are looking at cutting services."
On a positive note, she says that the UCSF School of Dentistry recently
received a $1.3 million grant from the Robert Wood Johnson Foundation
to increase the numbers of minority and low-income students.
This is the same foundation that helped fund the Clinica de Tolosa in
Paso Robles, where an attractive financial package has yet to net the
desired dentist, according to Joseph Mercardante.
"We are offering the potential to be involved long-term on an exciting
non-profit project," he says, adding that they would like to build
an additional clinic in the county. Perhaps by then, the first clinic
will have its full-time dentist.
|